El correo que jamás me envié

El correo que jamás me envié

Para el día de hoy teníamos preparado un artículo sobre la importancia de tener un antivirus en nuestro sistema pero nos hemos visto obligados a dejarlo en el tintero para más adelante.

Te estarás preguntando qué nos ha hecho modificar nuestra planificación. Sencillo, nos vemos en la obligación de avisar sobre una serie de correos que se están propagando en la red, y que suponen un grave riesgo si seguimos el juego a los individuos que los envían. Prueba de ello es que tanto algunos de nuestros clientes, como nosotros mismos, hemos recibido tales mensajes.

A continuación te dejamos una imagen de uno de estos correos y seguidamente pasaremos a hablar de él. Hemos modificado el nombre del usuario por motivos de privacidad. ¡Pero Juan Nadie también tiene derechos!

Correo desde mi cuenta

¿Un correo enviado desde mi propia cuenta para mí? ¿Cómo es posible? ¡Pero si a esa hora no estaba en la oficina! ¡Han entrado en mi cuenta! Bueno, bueno, que no cunda el pánico.

Eso es lo que pretenden que creamos.

Si observamos la imagen, en la cabecera, nuestro sistema lo ha marcado como [SPAM]. Esto nos lleva a otro punto, que es la importancia de tener un buen sistema antispam, pero lo dejaremos para más adelante, no divaguemos.

Si el correo es marcado como [SPAM], probablemente ni nos demos cuenta de su existencia. Irá a la bandeja de correos no deseados y acabó su historia. ¿Pero qué pasa si nos llega a la bandeja de entrada? Antes que nada, y para evitar problemas, aconsejamos que siempre acudas al informático o empresa que te asesora, para salir de dudas.

Este tipo de ataque, llamado Spoofing, consiste en suplantar la identidad de la persona que va a recibir el correo electrónico, empleando para ello una serie de servidores que permiten el envío de e-mails haciendo uso de un alias diferente. El resultado: recibes un correo de ti mismo. En el caso de la imagen, nos informa de que nos han hackeado la cuenta y que si bla, bla, bla… Detalle curioso: en el correíto en cuestión tienen datos de la webcam del usuario. ¡De su cámara! ¿Pero cómo…? Un momento… pero si el usuario que recibió el correo no tiene webcam.

Como ves, es un ejemplo claro de un correo estándar que ni tiene pies ni cabeza, por lo que la respuesta a la pregunta: ¿han entrado en mi correo? la respuesta es un NO rotundo. Pero como siempre sugerimos, pregunta a tus informáticos si tienes cualquier duda, y prefieres estar tranquil@.