Correos separados, no revueltos

Correos separados, no revueltos

Los aborígenes australianos creen que el ornitorrinco, es el fruto del romance entre una rata de agua y un pato. Las mezclas en el mundo de la informática no siempre son tan maravillosas, y más en temas de correos.

A estas alturas, con la cantidad de amenazas que hemos comentado, y viendo cómo se aprovechan los ciberdelincuentes de los más pequeños descuidos para hacer su agosto, no cabe la menor duda de que si no ponemos de nuestra parte, le estaremos facilitando el camino a los criminales para que se hagan con nuestros datos, o peor aún, con nuestro dinero.

Probablemente muchos de vosotros ya habréis caído en la cuenta, pero quizás otros no. No pretendemos dar un curso sobre seguridad informática, pero en este caso, sí que queremos comentar algo que quizás pase por obvio, la importancia de tener una cuenta de correo personal, y otra para nuestros asuntos profesionales o laborales.

 

¿Por qué es tan importante?

Hace poco, se detectó una alerta de ataque, en el que los delincuentes se hacían pasar por Netflix para conseguir todos nuestros datos. Si este correo, llegase a la cuenta de la empresa, podríamos estar aportando a los criminales información mucho más sensible que si llegase a nuestro correo privado.

Recordad siempre que debéis desconfiar de todo correo que no proceda de un origen verificado y oficial. Nadie os va a pedir que respondáis a un correo poniendo vuestros datos de acceso a la banca electrónica. Si pese a todo, proporcionas tus datos y posteriormente piensas que has podido ser víctima de una estafa, denúncialo inmediatamente.

 

¿No puedo tener mi cuenta privada en el trabajo?

Cada empresa tiene sus normas y han de ser respetadas. Siempre, ante la duda, lo mejor es consultar con la empresa, o persona, que lleve las cuestiones en materia de informática. Nuestro consejo es que no, no mezcléis las cosas. Como dijimos al principio de este artículo, las mezclas no siempre dan resultados maravillosos. Si alguien tuviese acceso a tu ordenador en tu puesto de trabajo, podría también acceder a tus datos personales, incluido tu correo privado.

 

Pero es que es más cómodo…

Es el dilema de siempre. A veces lo cómodo no resulta ser lo más seguro. No te la juegues.